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Dice la leyenda que podría existir un tesoro escondido en alguna parte del mundo. A lo largo de los tiempos se han encontrado muchos legados imposibles de descifrar. En mi último viaje al paraíso, la última noche antes de marchar (no diré cómo) pero llegó a mis manos una de estas exclusivas piezas insituables. He pasado muchas horas intentando localizar su contenido pero tal es mi desesperación que lo tengo que dejar en manos de otros, porque yo ya me rindo.
Aquí os dejo hasta dónde he podido llegar:
Tengo claro que el punto de partida es el lago de azul de la selva madre. Una vez que se pasan las diversas fuentes de cristal, tiene que ser fácil ver la montaña del volcán. Lo difícil es encontrar la entrada correcta a su interior. Algunos caminos necesitan llave y otros sólo se pueden abrir desde dentro. Sólo una de todas éstas está siempre abierta, pero hay que escalar los miles de escalones de la vida y la muerte. Según el mapa, hay que atravesar en absoluto silencio la tribu de los caníbales del cacao con cuidado de que no se despierten y te cocinen en sus postres dulces. La siguiente fase es incluso peor; en la guarida del sueño, duerme el dragón del fuego y si se despierta será el final del trayecto. Por desgracia la siguiente parte del mapa está completamente destrozada y no se puede ver el camino que conduce a las seis puertas de las verdades. He oído decir que sólo dos permiten seguir adelante; pero ambas opciones son inauditamente peligrosas. Una de ellas debe conducir al pueblo de los romaníes; famosos por su duende. Una vez que lo sacan, estás perdido. Caes bajo una profunda hipnosis y aprovechan para robarte tu identidad. Pero la otra puerta no es mucho mejor; en ella habitan las sirenas del pantano, dedicadas en cuerpo y alma a hechizarte con el sonido de las cascadas y su canto angelical. Se apoderan de tu voluntad y una vez en su poder; te devoran. Así que no es fácil llegar hasta el bosque perdido, donde se halla la caseta de madera de ébano. Dicen que fue ahí donde la princesa luna enterró su más preciado tesoro; bajo los baúles de ropa del pirata que la enamoró…

Má que te quieroooooo ♥♥♥

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